No sé por qué te resulta tan difícil entender que yo no quiero ser feliz… ni desgraciado. Siempre hay un término medio.
Recuerda que cuando maté a Toby porque te gustaba demasiado, me reconcilié con tu padre. Armonía.
Empiezo a pensar que no me llamarás. Lo estarás pensando y comentándolo con alguno de tus amigos y riéndote porque sabes que cuanto más tardes en llamar más me harás sufrir.
Puede que hagáis apuestas sobre si me pego un tiro o me tiro por la ventana. Sigue leyendo



