Por razones de seguridad

Por razones de seguridad, no se hizo público el lugar de encuentro. Fue en un edificio céntrico de Madrid. El primero en llegar fue el propio inquilino del lugar. Después llegaron los de Mercadona y el del Carrefour.

-¿Hablásteis con los de los bancos? -Preguntó el anfitrión.- No es lo mismo sin ellos.

El hombre del Mercadona habló: -Sí, pero no está claro que vengan. Manda la del Santander y, ya sabes, las mujeres no lo ponen fácil.

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La lechuga y el tomate

La lechuga y el tomate se iban de fiesta.

-Odio este disfraz. Me da calor y no me puedo mover. Si viniera por detrás el asesino que ya ha matado a seis personas en la ciudad, no me daría ni cuenta porque no puedo ni girar la cabeza. ¿Has visto los periódicos? Dicen que debe ser un loco que mata porque si.

+Bueno, al parecer sólo mata a personas solas y yo estoy contigo. Todo un tomate maduro.

 

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