Déjà vu invertido

-Buenas noches papá.
+Buenas noches. Que duermas bien.
¡¡Crash!!

-No sé cómo explicarlo, doctor. Fue como un déjà vu al revés. En lugar de creer estar en una situación ya vivida, me sentí como usurpando la vida de otro. La personita que cerraba la puerta de su habitación y se despedía con la sonrisa de no tener que madrugar al día siguiente no era mi hija. Es difícil de explicar. Seguir leyendo “Déjà vu invertido”

El padre de Nora

Cuando eres joven te duele lo que se cura y de viejo lo que se pudre, lo irreversible, lo que ya no tiene más remedio que el analgésico o el paliativo.

Este chico al que voy a intervenir en media hora está sano según el informe y los análisis. Es decir, cada parte vital de su cuerpo está sana, cada músculo, hueso o tendón están sanos sin decadencia por la edad o por vicios. Con este material, Pigmalión hubiera hecho unas buenas entrañas para su novia sin necesidad de Afrodita. Pero buena parte de sus órganos vitales sanos están destrozados por lo que veo. Accidente de tráfico. No pone nada más. Seguir leyendo “El padre de Nora”

Ernesto y el donut

Ernesto comiéndose su tercer donut se atragantó por el aviso de llamada de su patrulla.

Con el susto, tuvo la mala suerte de expulsar un trocito del donut que llegó a caer en el café del señor de al lado y la buena suerte de que el señor había echado galletitas troceadas en el café y estaba hablando con el señor de el lado opuesto sin poder ver lo que le pasaba a Ernesto.

Ernesto no consideró de especial importancia avisar al señor de al lado de la intrusión espontánea en su café y se fue a cumplir su cometido: resolver un caso policial.

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